Ciudades con enormes edificios y avenidas colapsadas contrastan con la ausencia de la figura humana.
“Le paysage bleu” muestra un paisaje artificial dominado por una enérgica atmósfera azul.
Una serie que reflexiona sobre la otra cara de las urbes, donde una sociedad individualista atiende a lo efímero y busca el placer de lo inmediato, como mi pintura.